lunes, 30 de enero de 2012

Muchos han vendido la palabra a precio de dinero y de grandes multitudes, cuando Jesucristo nunca vendió el evangelio ni por dinero ni por gente. Muchos ya no predican para quebrantar el orgullo, las malas actitudes y el mal carácter. Ahora muchos predican de la súper prosperidad sin precio espiritual, de promesas sin sometimiento a Dios, de unción y fuego sin santidad y frutos. Ahora se creen que porque danzan, brincan, hablan lenguas, la congregación crece, y porque los templos mejoran, ya están siendo respaldados por Dios y están bien.

Jesús dice en su palabra que el buen árbol da frutos buenos mientras que el árbol malo da frutos malo. ¿Acaso un árbol malo puede dar frutos buenos o un árbol bueno dar frutos malos? ¿El palo de mango puede dar manzanas y decirse que el palo es de mango? No y no.

El que predica bajo la unción verde es semejante al árbol que dice que es y no es.

"Ay, es que se me va a vaciar la iglesia" "Me voy a quedar sin diezmos y ofrendas, se me va a caer la economía" "Pues por eso, aflojo el mensaje para recolectar grandes cantidades monetarias y mantener el gran número de feligreses."

¡Mercaderes, comerciantes, corruptos, y hasta sucios! Así son todos aquellos que hacen y deshacen con la palabra de Dios de tal manera.

Y como la falsa prosperidad está perdiendo su eficacia, quieren comercializar el mover del Espíritu Santo de Dios. Por eso es que ahora se ve más, la venta de pañitos ungidos, el alto precio en los supuestos CD's de adoración, la venta de 'posters' o CD's para luego autografiarlos, y la pedidera de ofrendas.

¿Qué es eso? Si Dios usa a un(a) siervo(a) suyo(a), el mismo respaldo de Dios dará testimonio y el ministerio (que no es de uno, sino de Dios) se mantendrá en pie porque Dios provee. Pa colmo, dicen que viven por fe…. SI, con fe en el bolsillo del hermano, que hasta el hermanito pasa hambre por caer en las trampas de los comerciantes religiosos, pero Dios en su misericordia los defenderá y bendecirá.

Nunca Jesús pidió dinero a cambio del mensaje, aunque el obrero es digno de su salario. Pero si por el ministerio se pide dinero, el ministerio deja de ser ministerio y se convierte en PROFESION. ¡Que rindan planillas ese montón de personas que abusan del pueblo de Dios oprimiéndoles para sacar supuestos fondos!

Si Dios usa a alguien, Dios mismo lo respaldará, y ayudará a ese ministerio; porque el ministerio a quién le pertenece es a Dios, no al hombre. Pero si nos ponemos a pedir y a manipular al pueblo de Dios, nos convertimos en comerciantes, mercantilistas, y hasta en vendedores de la Cruz.

Por eso, toda aquella persona que predique por dinero, predica bajo la unción verde y no por la de Dios.

Debemos de cuidarnos de este movimiento verde y de predicar sobre esto a toda la Iglesia para que no sigan cayendo más en este error de pedidera.

Por otro lado, lo que me prende y me saca chispa, no son esos líderes fatulos. Me sacan la chispa el montón que los siguen a "ojo cerra'o" y los respaldan. Y a los verdaderos siervos y siervas de Dios no los quieren ayudar.

¿Por qué?

Porque los verdaderos ministros de Dios predican la verdad de Dios en blanco y negro, y no se dejan comprar por billetes verdes ni por las grandes multitudes.

Porque los verdaderos siervos de Dios predican que Dios es amor, pero también es fuego consumidor.

Porque los verdaderos predicadores no se dejan llevar por el qué dirán del humanos, sino por el de Dios.

Porque los predicadores de verdad no predican para la panza de los glotones, sino para la gloria y honra del Señor.

Cuando uno ministra, no lo hace para satisfacción de los feligreses. Uno lo tiene que hacer para la satisfacción de Dios. Porque si Dios está en su palabra, en la predicación también tiene que estar.

Así que hermanos y amigos, cuando vean predicadores trabajando en la obra de Dios por recompensas materiales, esos están predicando y/o ministrando bajo la unción verde. Debemos cuidarnos de caer en esto cuando prediquemos, no vaya a ser que cuando Cristo venga nos sorprenda en tal acto maléfico y nos quedemos.

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